The Beatles – The Twickenham Sessions (1999)


Las legendarias Get Back sessions constituyen el momento más frustrante y de mayor tensión en la historia de Los Beatles pero también uno de los más prolíficos musicalmente. La cantidad de material que se grabó a lo largo del mes de Enero de 1969 en los Twickenham Studios (de 2 al 15) y posteriormente en los estudios de Apple (del 22 al 31) es sencillamente impresionante. Lamentablemente el proyecto naufragó por la incomodidad de tener que ensayar y grabar con los reflectores acechándolos y las cámaras filmando cada uno de sus movimientos, además de la actitud autoritaria de Paul hacia sus amigos tratándolos como  banda de acompañamiento. Toda esa etapa está documentada en numerosos bootlegs que ván de lo excesivo a lo concreto. En el extremo de los excesos el premio se lo lleva la colección A/B Road de Purple Chick formada por 45 volúmenes con todo lo que se grabó en ese mes, mientras que en el extremo más razonable hay toda una gama de discos individuales y pequeñas colecciones capaces de ofrecer un vistazo panorámico sin condenarte a morir de indigestión como los 3 volúmenes de The Rhine River Tapes. Buscando una solución intermedia me encontré con esta excelente caja llamada The Twickenham Sessions formada por 4 CD’s dobles y un estupendo libreto que sintetiza adecuadamente lo grabado en los citados estudios de TV. El material de Twickenham podría catalogarse como de “calentamiento”, es decir jams instrumentales, temas de su repertorio antiguo, números favoritos y bocetos de las nuevas piezas que pensaban grabar; dicho en otras palabras Twickenham fue un largo período de ensayos en el que el cuarteto pretendía ponerse en sintonía con el espíritu del proyecto, que era volver a las fuentes del primer album grabando un disco sin overdubs con los 4 Beatles cara a cara en todas las canciones. Luego la banda se trasladó a sus estudios en el sótano de las oficinas de Apple para grabar formalmente las canciones con Billy Preston a los teclados, pero esa ya es otra historia. La audición de esta caja puede resultar aburrida para algunos y reveladora para otros, a mí particularmente me gustar escucharla a ratos (adoro a Los Beatles pero más de 2 horas de jams suyas son malas para mi salud mental), no obstante considero que esta caja constituye una magnífica pieza de arqueología musical que no debe faltar en la colección de ningún aficionado de los Fab Four.

The Beatles – Complete Acetates (2002)


A diferencia de los discos de vinilo los acetatos consistían en una lámina de aluminio laqueada con microcelulosa de 10 ó 12 pulgadas de diámetro (algo más grandes que un EP o extended play). Dada su baja calidad y facilidad de desgaste los acetatos no se usaban para la producción de LP’s (long plays o discos de larga duración) sino para preparar copias de prueba o copias promocionales de los albumes a editar. En la Inglaterra Pop de los años sesenta los ingenieros les dieron un nuevo uso: con los cassettes aún en pañales los acetatos se convirtieron en un medio portátil para que músicos, productores y editores pudiesen llevar a sus casas versiones preliminares de temas aún no terminados para escuchar y analizar con calma; dicho de otra forma, si en los 70 un músico se llevaba a casa un cassette con lo que había grabado en el día para escucharlo más relajadamente, en la Inglaterra de los años 60 se llevaban ese material en acetatos. Con lo perfeccionistas que eran Los Beatles en el estudio la cantidad de acetatos que hicieron fue enorme. Tras la separación algunos de estos acetatos quedaron en las colecciones particulares de los cuatro o de otras personas asociadas (el editor musical de cuarteto Dick James guardó celosamente una cantidad notable para la posteridad) pero otros fueron negociados en el mercado pirata y aparecieron en diversos bootlegs que por lo general sonaban fatales (pues como decía al comienzo los acetatos se rayaban y gastaban con facilidad) pero de gran valor histórico. Con el avance del software para la edición de ruidos el sello pirata Yellow Dog lanzó en 1991 Acetates, un cd con versiones “limpias” de trece acetatos y 11 años después amplió el album a 2 cd’s con el mismo título pero conocido entre los fans como Complete Acetates para diferenciarlos. Estos acetatos de los Fab Four son básicamente demos, tomas alternas o mezclas preliminares y muchas de ellas no están en ninguna de las master tapes propiedad de EMI. Entre todo este compendio está la versión más completa (casi 7 minutos) de ’12-Bar Original’, una versión cruda de ‘Sgt. Pepper´s Lonely Heart Club Band’ sin guitarra solista, orquesta ni efectos; la versión larga de ‘Flying’, una demo de ‘Goodbye’ (el tema que Paul compuso para Mary Hopkin) y mezclas preliminares de piezas para ‘A Hard Day´s Night’, ‘Help!’ y ‘Let It Be’ entre otros. La gente de Remasters Workshop sacó el año pasado su propia versión con sonido excelente fruto de un impecable trabajo de restauración pero con pocos temas. Yo prefiero esta edición de Yellow Dog con algunas imperfecciones pero con la bicoca de 42 piezas, muchas de las cuales suenan lo suficientemente diferentes para picar la curiosidad (‘A Day In The Life’, por ejemplo, no se parece a ninguna otra outtake conocida del mismo tema). Definitivamente una de las rarezas Beatle que todo fan debería conocer.